Una playa de arena blanca rodeada de palmeras que se mecen con la brisa, con un mar cristalino y transparente que cuenta historias de naturaleza virgen. Un lugar prístino e intacto donde el tiempo se detiene y el alma se renueva.
Una playa de arena blanca rodeada de palmeras que se mecen con la brisa, con un mar cristalino y transparente que cuenta historias de naturaleza virgen. Un lugar prístino e intacto donde el tiempo se detiene y el alma se renueva.
Avistamiento de ballenas: Desde mediados de diciembre hasta finales de marzo de cada año, sea testigo del majestuoso espectáculo de las ballenas saltando y pariendo en la bahía de Samaná. Más de 2000 ballenas vienen a dar a luz a nuestra bahía. ¡Un espectáculo único!